Por: Alexis Arellano
Publicado en APORREA el 13/09/2010
Antes de dar inicio al tema central de esta nota, queremos dejar en claroque nos referimos a los escuálidos y no a los opositores. Los segundosson gente que adversan al gobierno nacional y son enemigos de larevolución, pero no han descendido al foso de las miserias en la cual serevuelcan los primeros.Los escuálidos, por su parte, se han transformado en una subespecie queya no razona; es movida por el odio y su alma ha sido reemplazada poralgo extraño que se alimenta de miserias, envidia y violencia.En los últimos días esta realidad ha sido mucho más que evidente. Lamuerte de algunos dirigentes del chavismo ha servido para que esosescuálidos se quiten la careta con la cual pretenden pasar por hombres ymujeres amantes de la patria y muestren su rostro marcado por las máshorribles de las miserias.
Sin respeto alguno por el dolor de los deudos y sin la más mínima señalde fe cristiana, se lanzaron cual hienas a festejar la muerte y mostrarsu felicidad por el dolor que vivían los hijos, esposas y padres de losfallecidos.No nos sorprende la felicidad que muestran por la desgracia de otros; yasabíamos de su pobreza de espíritu. Lo que si llama nuestra atención esque pretendan decirle al mundo que su decadencia moral es culpa delpresidente Chávez y del gobierno Bolivariano.Es impresionante la desfachatez con la que se niegan a aceptar suspropias miserias… ¿A quién puede ocurrírsele que un tercero pueda serresponsable del alma enferma que uno porta?Resulta una muestra de caradurismo descarada, el actuar como un gusano;tener el alma podrida, haber perdido todo vestigio de humanidad o habersetransformado en un chacal de dos patas y afirmar que no se tiene la culpade ello, que es Chávez quien los ha transformado en los monstruos queson.Ya se les conocía por ese hábito de cobardes de no asumir laresponsabilidad de sus actos. Dan un golpe de Estado y nadie tiene lahidalguía de asumir la responsabilidad; organizan un sabotaje petrolero yluego pretenden transformarse en víctimas; asesinan a un Fiscal en laoscurana y ninguno reivindica el hecho; pero la actitud que asumen antesus propias miseria es el descaro de los descaros: Chávez es el culpablede que yo sea un miserable… ¡Válgame Dios!arellanoa@pdvsa.com
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